miércoles, 15 de junio de 2011

Huye con migo.

- ¿Me quieres?
- Demasiado.
- ¿Ah si? ¿Demasiado? ¿Lo suficiente como para huir de aquí conmigo?
-  ¿Huir? ¿A donde?
- Al mar, a la montaña, a donde fuese, ¿ tienes miedo?
- Haría todo lo que fuese por estar contigo.
- ¿Todo?
- Todo.


martes, 14 de junio de 2011

Love.

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Se suele decir que, sea cual sea la verdad, la gente ve lo que quiere ver. Hay personas que pueden dar un paso atrás y descubrir que les faltaba ver las cosas con más perspectiva. Otras personas se dan cuenta de que la vida les está pasando factura. Otras pueden ver lo que estaba ahí desde el principio... Y luego estan ésas personas, aquellas que huyen lo más lejos posible para no tener que verse a sí mismos.






Y en cuanto a mí...ahora ya lo veo todo claro. 

viernes, 10 de junio de 2011

¿Porqué?

¿Sabes por que te quiero? Porque haces las cosas fáciles, porque si tuviera que elegir un sitio para vivir sería tu cuarto, porque debajo de tu cama el mundo es tan pequeño que parece que no puede pasar nada más, y a mi no me hace falta que pasa nada más, más si estoy contigo, te quiero.





Cada gramo de tu cuerpo, para mí.

Oler el aroma de tu cuerpo una vez más,sentir el roce de tus labios,una caricia que corre por mis mejillas,miradas que se cruzan en el silencio y lo dicen todo,minutos que en otras ocasiones se harían eternos pero que en cambio a tu lado pasan volando casi sin que nos demos cuenta...eso y mucho más es lo que quiero, es más, no es que lo quiera, es que lo necesito.



miércoles, 8 de junio de 2011

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Cierra los ojos y mira la oscuridad.
Ése era el consejo que solía darme mi padre cuando de niña no podía dormir. Ahora no querría que hiciera eso, pero he decidido seguir su consejo. Miro fijamente la inmensa negrura que se extiende más allá de mis párpados cerrados. Aunque estoy tumbada y quieta en el suelo, me siento colgada del punto más alto que quepa imaginar; agarrada a una estrella en el cielo nocturno con las piernas pendiendo sobre la fría y negra nada. Echo una última mirada a la mano que sujeta la luz y me suelto. Caigo, luego floto, vuelvo a caer y, finalmente, aguardo la tierra de mi vida.
Ahora sé, como sabía cuando era esa niña que espantaba el sueño, que detrás de la pantalla translúcida de los ojos cerrados hay color. Me provoca, me reta a abrir los ojos para impedir que me duerma. Destellos rojos y ambarinos, amarillos y blancos motean mi oscuridad. Me niego a abrirlos. Me rebelo y aprieto los párpados aún más para bloquear los puntitos de luz, meras distracciones que nos mantienen despiertos pero que son un indicio de que hay vida al otro lado.
Pero no hay vida en mí. Tendida al pie de la escalera, no siento nada. El corazón me late deprisa; es el único púgil que queda en pie en el ring; un guante rojo de boxeo se agita victorioso en el aire, negándose a rendirse. Es la única parte de mí que se preocupa, la única que alguna vez se ha preocupado. Lucha por bombear la sangre que debe curarme, por reemplazar la que estoy perdiendo. Pero ésta abandona mi cuerpo tan deprisa como llega, formando un profundo océano negro en torno a mí.






Un beso.

Un beso lo es todo. Un beso es la verdad. Sin demasiados ejercicios de estilo, sin retorcimientos extremos, sin enroscamientos perfectos. Natural, lo más bonito.

El nuevo camino.

Siempre hay algo, alguien, un hecho, una historia, una película o un momento que determinan lo que sucederá después, lo que decidimos al cabo de una hora, de un día, de una semana o de un mes. Un detonante, el valor de alguien que se hace tuyo, que te muestra lo que no querías ver y te arrastra por un nuevo camino.

La vida.

Un momento sencillo y hermoso, de esos que se producen inesperadamente y que te hacen sentir en paz con el mundo  Por ningún motivo en particular. La vida sin más. 

Federico Moccia. Perdona pero quiero casarme contigo.

Se acaba.

Creces, experimentas, aprendes, crees saber cómo funcionan las cosas, estás convencido de haber en­contrado la clave que te permitirá entender y enfrentarte a todo. Pero después, cuando menos te lo esperas, cuando el equilibrio parece perfecto, cuando crees haber dado todas las respuestas o, al menos, la mayor parte de ellas, surge una nueva adivinanza. Y no sabes qué responder. Te pilla por sorpresa. Lo único que consigues entender es que el amor no te pertenece, que es ese mágico momento en que dos personas deciden a la vez vivir, saborear a fondo las cosas, soñando, cantando en el alma, sintiéndose ligeras y únicas. Sin posibilidad de razo­nar demasiado. Hasta que ambas lo deseen. Hasta que una de las dos se marche. Y no habrá manera, hechos o palabras que puedan hacer entrar en razón al otro. Porque el amor no responde a razones...

martes, 7 de junio de 2011

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Nunca había visto nada más bello, incluso cuando corría, suspirando y gritando, pude apreciarlo. Los últimos 7 meses desaparecieron, incluso sus palabras en aquel bosque perdieron significado. Tampoco importaba si no me quería. No me importaba cuánto tiempo pudiese llevar a olvidarle; jamás podría amar a otro. Vida, tu que has sorbido la miel de sus labios, no tienes poder sobre su belleza. Hueles exactamente igual que siempre. Quizás esto sea el infierno, pero es que no me importa, me parece genial. ¡Puedes llevarte mi alma, porque no la quiero sin ti, ya es tuya!
- No quiero que me acompañes.
-...¡¿No me quieres?!
- Todo será como si nunca hubiese existido.

No puedo amarte más.

Nací en los brazos de grandes amigos imaginarios, hice un hogar en todos los lugares en los que estuve. Entonces, llegaste de repente, como la cosa más real del mundo. Hago lo que puedo para poder entender todo lo que no me puedes dar.
Tengo parte de el control de la situación, me tomé mi tiempo, y tengo el porqué  de no poder seguir amándote.
Me hicieron creer que nunca amaría a alguien más e incluso hice un plan, ser esa clase de mujer que sólo puede amarse a sí misma.

Y es que sólo fue la canción lo que canté, "te amaré por siempre" ¿Cómo pudo ser real?
Te dediqué mil sonrisas, mil abrazos, mil besos, mil palabras, pero ninguna fue correspondida. Siempre llega el día en el que te cansas de lo que haces, y quieres empezar otro hobby, u otra meta, y a mí me ha llegado ese día. 
Odiarás que nunca te diera más de lo que querías, pero entiéndeme, no puedo, te seguiría amando, cada vez más y me haría muchísimo daño. 

sábado, 4 de junio de 2011

Siempre con tigo.

Antes de nada, quiero dedicarle éste poema a mi tío Manolo, que falleció ayer por la tarde. Él era una persona especial, no como cualquier tío que alguien pueda tener, él era especial.
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas noches de mis penas;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas.

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
Siempre con tigo.

miércoles, 1 de junio de 2011

Eclipse.

Desde pequeña me preguntaba a donde iban las estrellas, la luna, el sol...
¿Porque el sol nunca estaba con ellas?¿Porque no daba sombra? No refrescaba, no daba el reflejo luminoso en el mar.¿Porque nunca lo podia ver? Siempre que queria se segaba mi mirada. Seria que es tan intenso, o ¿Le daba verguenza que lo mirasen por lo gordo que era? No se. Son esas preguntas que a uno se le cruzan por la cabeza.
O la luna. ¿Porque aveces era redonda y otras veces estaba mas delgada?¿Porque salia de noche solamente? Quizás no le gustase la luz, o estaba peleada con el sol. Y las estrellas. ¿Serian su complice?¡Quien sabe!
¿Era tan potente que podia iluminar un mundo entero con su radiante luz? ¿Por que nunca te daba calor? ¿Seria la enemiga del sol? O tal vez no. ¿Se habrian puesto de acuerdo con el sol? De día daba calor, y la luna salia de noche para refrescar los cuerpos que se habian calentado por el sol.

Pero un día me contaron una historia que me dejo boquiabierta.
" Ellos se atraian, pero sabían que era imposible. El sol siempre imaginó a la luna como el redondel mas grande del universo, siempre se gustaron. Pero un dia se dieron cuenta que jamas podrian estar juntos. Las estrellas no podian quedarse solas. Tan pequeñas e indefensas, alguien debía cuidar de ellas.
La luna, triste al saber que nunca mas se encontraría con el
sol, quedó desesperanzada. Su carita lamentaba todo, pero sabia que lo tenia que hacer y cuidar de ellas. En cambio el sol, alegre, salia cada día iluminando todo el universo, dando calor. Para que luego cuando lleguase la luna, refrescase y apagase lo que habia calentado el sol. Hasta que un dia surgio algo inesperado, de repente vino un eclipse donde los protagonistas eran la luna y el sol. En ese momento es donde se encontraron otra vez, de nuevo. Desde entonces la luna se turna para amar desde su lado opuesto. El sol  irradia su brillo y calor durante el día. Mientras, la luna descansa junto a las estrellas. Que salen durante la noche para remplazar la belleza del sol. Desde ahí, el sol y la luna son felices, porque siempre estarán esperado su proximo encuentro, un ECLIPSE."

El dolor.



Uno puede superar el odio, la envidia, la codicia y tantas otras emociones negativas y autodestructivas. Pero el dolor es algo distinto. No se puede olvidar ni superar. Hay que aprender a vivir con él, integrarlo en el propio ser y hacerlo parte de la vida.